Amazon es un escaparate con muchísimo tráfico, y por eso muchos vendedores se plantean empezar ahí. Desde mi punto de vista de marketing y ecommerce, merece la pena entender bien cómo funciona antes de lanzarse, porque no es solo «subir productos».
Dos formas de vender
- Vendedor propio con envío por tu cuenta: gestionas tú el stock y los envíos.
- Logística de Amazon (FBA): envías el stock a sus almacenes y Amazon se encarga de envío y atención al cliente, a cambio de tarifas.
Ventajas
- Acceso a un público que ya viene a comprar.
- Confianza del cliente en la plataforma.
- Logística resuelta si usas FBA.
Cosas a tener en cuenta
Amazon cobra comisiones por venta y, si usas su logística, tarifas de almacenaje y envío. Hay que calcularlas antes de fijar el precio, porque pueden reducir mucho el margen. Además, el cliente es de Amazon más que tuyo: tienes menos control sobre la relación y los datos. Y compites a menudo contra otros vendedores del mismo producto, incluso contra la propia Amazon.
Cómo lo plantearía
- Hacer números reales con todas las comisiones y costes.
- Cuidar la ficha de producto: título claro, buenas imágenes, descripción útil.
- Trabajar las valoraciones con un buen producto y buen servicio.
- No depender solo de Amazon: tener también tienda propia para construir marca y clientes.
Amazon puede ser un buen canal, pero conviene verlo como una parte de la estrategia y no como la única. Sobre tienda propia y estrategia, escribo en consultoría de ecommerce.

Soy Daniel López Gómez, trabajo en marketing digital y publicidad online desde 2019, soy Google Ads Product Expert desde 2022 y doy clase de marketing digital desde 2020. Esta web es personal e informativa: aquí cuento lo que aprendo y cómo lo veo. Puedes conocer más sobre mí.
Última actualización: octubre de 2026.